Delicia

Delicia

by Patrice Tu

Mi hija de cuatro años me está volviendo loca. Hace algunas semanas, luego de llamarle la atención, hacerle ver las cosas y disciplinarla durante algunas horas, finalmente me di por vencida y me concedí un tiempo de descanso a pesar de lo que estaba pasando. Estaba al borde de las lágrimas, sintiéndome aterrorizada y culpable al mismo tiempo. Fue entonces cuando, sin querer, volví mi mirada a una fotografía de mi hija cuando era una pequeñita. Descansaba sobre mis rodillas mientras le leía una historia. Recuerdo ese día –no reclamos o choques de voluntades, sólo un montón de sonidos y burbujeos. Luego de mirar profundamente aquella fotografía, me di cuenta de que había comenzado a dejar que mis preocupaciones por ella ensombrecieran el placer de ser parte del mundo caótico y creativo de los niños. Por mi propio bien, y por el de mi hija, ese día me comprometí a cultivar la virtud de la delicia.

Hice un esfuerzo consciente de carcajearme con fuerza para así liberar la tensión que tenía y manifestarle a mi hija que su mamá no siempre es un puño de nervios. Incluso mi esposo comentó que me veía más animada. Al día siguiente le enseñé mi licencia de conducir a un empleado de la tienda, quien luego de ver en dos ocasiones la fotografía, volteó a ver a la persona real. “Esta foto no se parece a usted... Hmm... debe ser por la sonrisa que ahora tiene”. Y me carcajeé nuevamente.


Patrice Tu 

Patrice Tuohy is a columnist for Prepare the Word: Homilies from the Heart That Hit Home.

See More