8 maneras sencillas de celebrar el tiempo sagrado en familia

by Tom McGrath
  

A pesar de la vida ajetreada, la familia fácilmente puede crecer en la fe al celebrar juntos lo sagrado mediante ocho actividades sencillas y rutinarias.

1. Enseñen a sus hijos a que comiencen el día con una oración.

El ofrecimiento del día es una buena oración que podrían enseñarles.

Oh Jesús, a través del inmaculado
corazón de María, te ofrezco mis
oraciones, trabajos, alegrías y
sufrimientos del día por todas las
intenciones del Sagrado Corazón,
en unión con toda la Iglesia
Católica, a través del mundo y
en la comunión de los santos.

Amén

2. Coloquen un calendario con el santoral de cada día sobre la mesa donde desayunan.

Para más información, consigan Una vida de los santos para la familia. La lectura de un pasaje diario dará la oportunidad de enseñarle a sus hijos lecciones importantes acerca de los santos, cuyo ejemplo podrían imitar, y también les podría ayudar a descubrir el valor y el sentido que tienen los tiempos actuales.

3. Celebren las festividades y festejos propios de cada comunidad étnica, aun cuando no pertenezcan a dicho grupo.

Mi suegra es alemana y siempre hacía el trébol en forma de panqué para sus hijos el día de la fiesta de san Patricio. Toda la gente de mi vecindario iba a la comida del día de san José, aun cuando no fueran italianos o polacos. El creciente número de hispanos en USA está enriqueciendo nuestra cultura con las tradicionales fiestas de Nuestra Señora de Guadalupe, Nuestra Señora de la Caridad, las Posadas y miles de personas la celebran a lo largo del año. Investiguen cuál el santo patrono de su profesión o de su país de origen y hagan una fiesta ese día. Existen incontables maneras de sazonar el calendario con celebraciones especiales. Esas celebraciones comunican, sin necesidad de palabras, que todos los días son especiales. Todo el año está bañado de santidad.

4. Conviertan las celebraciones de cumpleaños en algo especial.

Celebrar el nacimiento de una persona es una forma básica de transmitir la sacralidad del tiempo. El aspecto básico de la celebración es comunicarle a su hijo cuanto lo quieren, y en este caso, las cosas sencillas son mejores que las rebuscadas; esto, cuando se comunican por medio de “cosas”.

Encuentren un momento en cada cumpleaños para sentarse en compañía de su hijo y compartirle un mensaje especial de parte suya. Podrían decirle algo sobre el día en que él o ella naciera, o decirle cuánto habían deseado que naciera. Podrían mencionarle dos o tres rasgos de su vida que los llenaron de alegría. Si hacen esto al comienzo del día, les aseguro que el resto del día transcurrirá de maravilla, sin importar cuántos niños vengan a la fiesta.

5. Aprovechen mejor el tiempo que pasan juntos en el automóvil.

Háganles a sus hijos un favor y a ustedes mismos, y absténgase de hacer preguntas en el carro. En lugar de hacer ese cuestionario, siéntate y escucha. Tal vez tus hijos no hablen contigo, especialmente si en el carro van también sus amigos. Sin embargo, algo podrás aprender de ellos. Simula que eres un chofer distraído y escucharás un montón de cosas.

Sin embargo, si estás a solas con tus hijos, deja que tomen la iniciativa. Ustedes podrían hacerle una pregunta general: “¿Tienen en mente algunas preguntas acerca de la vida?”. En seguida, siéntense y escúchenlos. Su actitud receptiva hará que sus hijos se abran. En la medida que sepan escuchar, más se podrán informar y estarán más cercanos a ellos.

6. Establezcan un espacio tranquilo.

Encuentren un espacio donde no existan las distracciones ni el ruido del televisor. Puede servir para que los hijos hagan su tarea, o puede funcionar como un sitio donde puedan sostener conversaciones importantes, simplemente para reflexionar o para soñar un poco. Un lugar relativamente tranquilo, en medio del ruido de la vida moderna bien puede funcionar como un lugar sagrado.

7. Celebren de alguna manera la noche previa al comienzo del período escolar.

Dediquen tiempo la noche previa al comienzo del año lectivo para contar historias personales. Cada persona compartir al menos una historia acerca de lo que él o ella habían vivido el año anterior, o algo acerca de su familia. Es una oportunidad de consolidar las relaciones y mantenerse fuertes antes de comenzar la aventura de un nuevo año escolar. Permitan que todo mundo se tranquilice y que cambie de ritmo, dejando a un lado la forma de vivir propia del verano.

8. Hagan de la noche del sábado algo especial.

Como la semana pasa del trabajo acostumbrado a la experiencia del descanso prometido, en razón de la observancia del Sabbath, denle un sello especial a ese día, ayudando a sus hijos a cambiar de ritmo. Tal vez podrían preparar a su familia para que le resultara más natural la salida a la iglesia, haciendo que las horas previas transcurrieran de otra manera. No existe fórmula alguna. Descubran alguna rutina que les funcione y traten de ponerla en práctica de forma constante.


Tom McGrath

Tom McGrath

Tom McGrath is a spiritual director in the Ignatian tradition, as well as a writer and speaker whose mission is to help people experience a taste of the Divine.

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