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El Espíritu en la Biblia

Antiguo Testamento

Mucha gente piensa que Dios no está cuidando realmente del mundo, simplemente cree que Dios deja que sucedan las cosas. Hay gente que ve a Dios como si fuera un relojero que da cuerda al mundo y luego se hace a un lado y lo deja que siga andando por su cuenta. La Biblia nos presenta una historia completamente diferente. Nos dice que desde el comienzo de la Creación el Espíritu de Dios formó la tierra, todo lo que circunda y que estará siempre con nosotros.

La palabra “espíritu” en el Antiguo Testamento es ruach, que puede traducirse por “viento” o “respiro”. En griego es pneuma, con el mismo significado. Es así como se describe la acción creadora de Dios en el libro del Génesis.

Dios creó los cielos y la tierra. La tierra era una soledad caótica y los cielos estaban cubiertos de oscuridad. Un poderoso viento aleteó sobre las aguas (adaptado de Génesis 1:1-2).

Dios formó al primer hombre de barro de la tierra y por medio de un soplo le infundió el Espíritu de vida (adaptado de Génesis 2:7).

El Espíritu de Dios está con su pueblo a lo largo de todo el Antiguo Testamento. Con la ayuda del Espíritu de Dios, Moisés guía al pueblo hebreo a la salida de Egipto hacia la liberación. A medida que la comunidad hebrea va creciendo, Dios da su Espíritu a los líderes de la comunidad (adaptado de Números 11:17, 25).

Nuevo Testamento

En el Nuevo Testamento el Espíritu Santo viene a María cuando responde al llamado de ser madre de Jesús, el Hijo de Dios (Lucas 1:35). Jesús es conducido por el Espíritu al desierto para orar, como leemos en Lucas 4:1-2. Y Jesús proclama, del rollo del profeta Isaías, que el Espíritu está sobre él al comenzar su ministerio, como dice Lucas 4:16-21.

Después de la Resurrección de Jesús y de su Ascensión, el Espíritu Santo viene en Pentecostés. Según Hechos de los Apóstoles 2:1-4, el Espíritu llena a los discípulos de su gracia y les da el valor para proclamar a Jesús al mundo.

Texto tomado de Confirmados en el Espíritu, un programa catequético para la Confirmación publicado por Loyola Press.